Megacentro y nuevo museo a cielo abierto en Carrascal

Mini Bodegas

• Del 5 al 13 de diciembre artistas de Latinoamérica y Chile llenaron de color con contenido la calle Cerámica -una de las que ocupa el borde de las nuevas instalaciones de la empresa en Cerro Navia-, bajo el lema “América, Latinoamérica Mía”.
• Los vecinos participaron entusiastas y orgullosos entendiendo que el “mural es una excusa para construir comunidad”.
Tras ocho días de arduo trabajo colectivo concluyó en diciembre pasado la segunda jornada muralista cultural que organizó la Fundación Urbanismo Social, junto a los vecinos de la población Sara Gajardo de Cerro Navia, con el apoyo de Megacentro Carrascal. En esta actividad participaron destacados muralistas latinoamericanos y chilenos bajo la dirección creativa del artista local Christian Ferrada.

Todo comenzó en junio de 2015, cuando muralistas y graffiteros locales pintaron 130 metros del muro de calle Fanaloza, el más próximo a la sede social y a la cancha comunitaria de la población Sara Gajardo. En esta segunda jornada avanzaron con la muralla que se encuentra por Cerámica “La idea es construir un nuevo museo a cielo abierto para Santiago en el perímetro de la ex fábrica Fanaloza, hoy, Megacentro Carrascal” explicó Pilar Goycoolea, Directora Ejecutiva de Urbanismo Social.

La iniciativa forma parte de una serie de acciones que se han desarrollado desde hace un par de años en el marco del programa territorial que desarrolla la fundación para Megacentro Carrascal, de Red Megacentro, “buscando que la instalación de la empresa sea una oportunidad de desarrollo urbano y social para el sector y su comunidad” según explica Hernán Besomi, uno de los ejecutivos de esta empresa.

Megacentro se ha comprometido fuertemente con este tipo de acciones tras el exitoso trabajo desarrollado por Núcleo Ochagavía en el antiguo “Elefante Blanco” de Pedro Aguirre Cerda “Entendemos que debemos generar valor en los territorios en los que trabajamos, pero, desde las necesidades de las personas que allí viven, por eso nos vinculamos con ellos desde el inicio no solo para mejorar el entorno, sino que para co-construirlo”, concluyó Besomi.

#PoblacionArte

El equipo de Urbanismo Social, junto a los vecinos y Ferrada trabajaron durante meses organizando esta última jornada de ocho días, en la que participaron la mexicana Paulina Genea, los argentinos Cees (Mendoza) y Freddy Filete (Buenos Aires), el venezolano Martín Zabala, los chilenos Raúl Cancino, Carlos Acuña + Atila, los colectivos 12 Brillos y Colectivo ArteHaga, Nao, Hery, Hooze, Sol Reciclando Muros, Hemse, Yoshi Cap, Chica Jenny y Ferrada.

Claudio Catalán (31), uno de los activos vecinos participantes destacó el estilo que las obras le dan a la población “ya no son panderetas todas cochinas” dice contento. Y es que los murales que se pintaron en junio no tienen ni un rasguño, pese a los meses que han pasado a la intemperie, en uno de los sectores más transitados de la zona “están en toda la pasada que hacen los autos desde la Costanera Norte” explica Gerardo Valdéz, otro vecino muy activo “y la gente ve que nos reunimos, que compartimos y eso nos llena de orgullo”, complementa.

La artista mexicana Paulina Genea (27) vino por primera vez a Chile a pintar en el Museo a Cielo Abierto PoblaciónArte. Admite que es un sueño venir de tan lejos y compartir con los compañeros y la comunidad “se ha cumplido el objetivo de entregar felicidad a los vecinos” dice.

Durante la semana de trabajo la comunidad organizadora participó en una serie de actividades que los reunieron en torno a esta jornada creativa. Los niños pintaron en conjunto un mural para la sede social; el grupo Jamaica Park realizó una clínica infantil de tambores africanos que culminó en una aplaudida presentación; se serigrafiaron poleras, bolsos y otros atuendos con el logo de PoblacionArte; se compartieron ollas comunes y tertulias educativas en las que los muralistas contaron su historia y presentaron sus trabajos regalones.

En esas charlas comunitarias presentó Freddy Filete, dibujante argentino que trabaja con los fileteadores del Conurbano en Buenos Aires, utilizando la técnica popular del “filete porteño”, que en un primer momento adornó los carros tirados por caballos y que, hace pocos días, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. También Raúl Cancino, artista Rancagüino, que trabajó con Cees y que ha itinerado por Latinoamérica, trabajando en comunidades como las favelas de Río, antes de replicar la experiencia en su ciudad “Partí pintando solo, luego, me di cuenta que lo que hacía llamaba la atención de la comunidad y tenía un potencial transformador” explicó.

Y así, todos estos artistas y los propios vecinos han transformado un espacio, antes, con fama de inseguro, en un lugar atractivo de encuentro comunitario, donde grandes y chicos juegan, ríen, comparten y sueñan, con coloridos murales como fondo de escenario.